Contorno facial

Genioplastia, implante de mentón o relleno: qué corrige cada opción y cuál necesita su mentón

Dr. Yongwoo LeeDr. Yongwoo Lee
12 sept 2026·Actualizado 19 sept 2026
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Genioplastia, implante de mentón o relleno: qué corrige cada opción y cuál necesita su mentón

¿Genioplastia, implante de mentón o relleno? Qué corrige de verdad un mentón retraído

Un mentón retraído se corrige de tres maneras: moviendo el hueso, apoyando un implante encima de ese hueso o inyectando relleno sobre él. Cuál de las tres le toca a cada paciente lo decide la posición del hueso, no lo poco que invada la técnica. La mayoría de los pacientes llega a la consulta con el orden invertido: primero relleno, después implante y la genioplastia como último recurso. Así se acaba en una operación que solo corrige el plano sagital, aunque el problema esté en otro.

El hueso del mentón no está solo más adelante o más atrás: ocupa una posición en tres planos, adelante y atrás, arriba y abajo, izquierda y derecha, y además tiene una anchura. Un mentón retraído es un problema en uno de esos planos, y mientras no se tengan los cuatro datos no hay forma seria de elegir operación.

Un implante y un relleno hacen lo mismo con distinta permanencia: añaden proyección hacia adelante, y los dos se apoyan sobre hueso vivo. La genioplastia, en cambio, mueve el hueso en la dirección que haga falta, y cuando lo adelanta la operación se llama genioplastia deslizante (sliding genioplasty). Tras un avance óseo el tejido blando lo sigue a unos 0.9 mm por cada milímetro, medido con cefalogramas en pacientes operados. Debajo de un implante ocurre otra cosa: en una serie cefalométrica longitudinal de 85 implantes de silicona de mentón, más de la mitad de los pacientes mostró alguna absorción del hueso situado bajo el implante.

¿Mover el hueso o añadirle algo encima? Las cuatro preguntas que lo deciden

Antes de nombrar ningún producto hay que hacerle cuatro preguntas al hueso: si el mentón está por detrás de donde debería, si es demasiado largo o demasiado corto, si es demasiado ancho y si su punto cae sobre la línea media de la cara. Un implante corrige un déficit sagital de pocos milímetros y nada más. El relleno corrige una versión menor de ese mismo déficit. Una osteotomía, en cambio, corrige cualquiera de los cuatro problemas.

Diagrama de decisión para el aumento de mentón, con una primera puerta según la posición de la mandíbula: una mordida de clase I con mentón pequeño continúa hacia cuatro preguntas independientes sobre el hueso, y una mordida de clase II con resalte sale primero hacia una valoración ortognática. La primera pregunta es si la posición sagital está por detrás de donde debería, respondida con relleno como prueba previa, un implante de mentón o un avance deslizante para un déficit mayor o cuando hay tensión labial. Luego, si el mentón es demasiado largo o demasiado corto, la respuesta es una reducción vertical que retira una tira horizontal de hueso, o un alargamiento vertical que desliza el segmento hacia abajo. Después, si el mentón es demasiado ancho entre los tubérculos mentonianos, una osteotomía en T retira una tira central. Por último, si el punto del mentón cae fuera de la línea media, la respuesta es mover cada lado una cantidad distinta o rotar el segmento.

Después del hueso se revisa la mordida, porque un mentón pequeño es a veces el extremo de una mandíbula que está atrás. Retrogenia y retrognatia son diagnósticos distintos. En la primera el mentón es pequeño sobre una mandíbula que por lo demás está en su sitio, y en la segunda es toda la mandíbula inferior la que queda por detrás de la superior. Una mordida de clase I con mentón pequeño es un problema de mentón. Una mordida de clase II con resalte (overjet), con los dientes inferiores muy por detrás de los superiores, es un problema de mandíbula. Operar ahí el mentón es un compromiso, y el paciente tiene que saberlo antes de aceptarlo. Esto último lo razono a partir de la oclusión; no es una regla publicada.

Queda una tercera comprobación: la tensión labial (lip strain). Algunos pacientes solo consiguen cerrar los labios tensando el músculo mentoniano, y esa tensión marca hoyuelos en la piel del mentón. En una serie de seis pacientes con implantes de silicona bien colocados, la incompetencia labial y la hiperactividad previa del mentoniano se correlacionaron con erosión ósea progresiva. Fue de grado III en cuatro de los seis, y uno de ellos tenía las raíces dentales expuestas. Los autores recomendaron una alternativa al implante en esos pacientes, y propusieron la genioplastia osteoplástica para restaurar el contorno cuando hay que sacar un implante erosionado.

¿Qué le pasa al hueso debajo de un implante y al hueso que se mueve?

El hueso situado debajo de un implante se remodela, mientras que un segmento de mentón cortado, adelantado y fijado con placa se queda en su mayor parte donde se puso.

Corte sagital del mentón dibujado dos veces a la misma escala para comparar mover el hueso con añadir algo encima. A la izquierda, el segmento inferior del mentón liberado y deslizado hacia adelante sobre una placa, con el contorno del tejido blando siguiendo al hueso a 0.9 mm por cada milímetro de avance y el 85% del movimiento óseo llegando a la superficie. A la derecha, un implante de mentón apoyado sobre el mismo hueso, con un cráter de remodelación superficial dibujado debajo y el contorno del tejido blando siguiendo al implante al 66%. Anotación al pie: más de la mitad de 85 pacientes con implante de silicona, en una serie cefalométrica longitudinal, mostraron alguna absorción ósea bajo el implante.

El hueso debajo de un implante se remodela

La reabsorción ósea bajo un implante de mentón es frecuente, normalmente superficial y silenciosa, y lo que significa sigue en discusión. En la serie de 85 implantes de silicona de 1976 el perfil de tejido blando no cambió en los pacientes que la presentaron. Se midió además menos absorción sobre el hueso basal grueso que sobre el hueso alveolar.

De 15 pacientes con imagen tomada al menos un año después de un implante intraoral de silicona, 14 tenían erosión, la más profunda de 2 mm, y ninguno tenía síntomas. En una revisión sistemática de 28 estudios en pacientes la erosión aparecía con todos los materiales. En la mayoría de los trabajos la media quedó por debajo de 2 mm dentro de los cinco años, y era más profunda cuanto más largo era el seguimiento.

Saber a quién le ocurre ayuda más que la media. En un estudio de TC que comparó 105 pacientes con implante y 108 controles, los pacientes con reabsorción tenían el músculo mentoniano más grueso, 6.35 frente a 5.73 mm. El hueso cortical lo tenían más delgado, 3.25 frente a 5.22 mm. En ese mismo trabajo la silicona salió más propensa que el polietileno poroso, y también los implantes colocados por encima del hueso basal.

Tampoco se trata solo del plano en que se coloque. En un ensayo aleatorizado con diez perros hubo reabsorción bajo todos los implantes, con independencia del plano. En niños con síndrome de Down a quienes se colocaron implantes de silicona en tres localizaciones, el hueso se erosionó solo en el mentón, en el 75% de los casos, y volvió a crecer tras la retirada.

Sobre qué significa todo esto no hay acuerdo. En un informe de caso de 2025 con revisión de la literatura los autores sostienen que bajo la silicona hay remodelación con formación de hueso nuevo. Para ellos la preocupación se ha exagerado. Hay una excepción que no encaja en ninguna de las dos posturas: la erosión progresiva, en un caso hasta dejar expuestas las raíces dentales, solo está documentada en pacientes con tensión labial. Y una erosión grave bajo un implante de ePTFE se atribuyó a la hiperactividad del músculo mentoniano, no al material.

Cuánto se mantiene en su sitio el hueso movido

Un segmento de mentón fijado con placa pierde una fracción de milímetro y después se mantiene. En una revisión de alcance sobre la estabilidad de la genioplastia el avance medio fue de 7.04 mm, con 0.69 mm de recidiva a los seis meses. En diez pacientes de avance seguidos con cefalogramas, el hueso del segmento adelantado se reabsorbió una media de 0.85 mm, que los autores comunicaron como 10.7%.

Acortar un mentón largo se comporta igual de bien. En 40 genioplastias de reducción vertical hechas junto con un retroceso mandibular y medidas hasta los 12 meses, el desplazamiento del punto mentoniano (menton) fue de 0.22 mm. El mentón blando se acortó unos 0.59 mm por cada milímetro de hueso retirado.

La recidiva no es cero: para la osteotomía se ha comunicado entre 2.63 y 27.21% en una revisión sistemática de 1,126 pacientes con microgenia. En los estudios con un año o más de seguimiento, a los tres años el tejido blando había recidivado más que el hueso. A los dos años o más, el tejido blando conservaba entre 0.77 y 0.91 del avance óseo.

Por qué el tejido blando sigue mejor al hueso que a un implante

El tejido blando del mentón sigue al hueso movido con más fidelidad que a un implante, y la diferencia está medida. En una revisión sistemática de 1,126 pacientes con microgenia, 740 operados con osteotomía y 386 con implante, la traslación del movimiento óseo al tejido blando fue del 85% tras la genioplastia. Tras el implante fue del 66%. En una comparación anterior de 34 osteotomías y 42 implantes la morbilidad ya había sido la misma en los dos grupos. La respuesta del tejido blando resultó más predecible tras la osteotomía, que además mejoró más el ángulo cervicomentoniano.

La dirección del movimiento también cuenta: el pogonion blando sigue un avance a 0.9:1, pero un retroceso solo a alrededor de 0.5:1. Esa media varía mucho de un paciente a otro: en 31 avances mandibulares, 17 de ellos con genioplastia añadida, la razón en el pogonion fue de 0.9:1 con una dispersión de más o menos 2.6 mm. Ninguna de las dos operaciones toca la grasa submentoniana, que es un problema aparte con su propio tratamiento.

A veces el tejido blando puede sustituir al hueso. Holdaway escribió en 1984 que un tejido blando grueso sobre el mentón puede alinear eficazmente el perfil facial inferior, y que la posición aceptable abarca un rango amplio. Al valorar siluetas respecto a la línea E, el atractivo bajó solo con los labios de 12 a 16 mm por detrás de esa línea o de 0 a 4 mm por delante de ella. Distinto es el caso de una almohadilla de mentón que ha descendido fuera del hueso. Eso es una caída de tejido blando, y un mentón óseo no la levanta, igual que otros descensos que llegan con la edad.

¿Dónde está el nervio mentoniano y cómo lo esquiva la osteotomía?

El nervio mentoniano sale de la mandíbula por el agujero mentoniano, por debajo de los premolares, y da sensibilidad al labio inferior y a la piel del mentón. La línea de osteotomía segura queda más abajo de ese agujero de lo que dice la regla clásica.

Vista lateral de la mandíbula anterior con el agujero mentoniano por debajo de los premolares y el asa anterior del nervio mentoniano dibujada por delante del agujero. El conducto alveolar inferior desciende de 3.44 a 4.42 mm por debajo del agujero antes de subir para salir por él. Una línea discontinua de 5 a 6 mm por debajo del agujero marca el nivel en el que un estudio CBCT de 634 hemimandíbulas encontró que el corte todavía cruza el conducto en el 9.9%. La línea de osteotomía continua, de 7 a 8 mm por debajo, marca el nivel en el que ese mismo estudio situó el riesgo en 2.5% a 7.06 mm y en 0.5% a 8.01 mm.

De 52 hemimandíbulas radiografiadas en 1992 salió la regla de cortar al menos 6 mm por debajo del agujero. Un estudio con CBCT, la tomografía computarizada de haz cónico, en 317 pacientes y 634 hemimandíbulas midió después la trayectoria real. El conducto desciende una media de 3.44 a 4.42 mm por debajo del agujero antes de subir para salir por él. Con esa trayectoria, un corte a los 5 a 6 mm recomendados todavía cruzaba el conducto en el 9.9% de los casos. Bajar la línea a 7.06 mm dejó el riesgo en 2.5%. A 8.01 mm bajó a 0.5%, y a 9.12 mm a 0.0005%.

El nervio hace además un asa hacia adelante, por delante de su propia salida. Esa asa anterior (anterior loop) se ha medido sobre todo en estudios de CBCT hechos para planificar implantes dentales. Uno la encontró presente en el 85.2% de 732 hemimandíbulas, con una media de 1.46 mm. Otro la situó en el 67.8% de 612 hemimandíbulas, con una media de 3.3 mm y hasta 7.3 mm, y un tercero en el 47.2% de 109 estudios de imagen. Ninguno de los tres da una tasa de lesión en genioplastia.

Sobre la recuperación de la sensibilidad hay datos: de 50 pacientes evaluados un año o más después de la cirugía, ninguno tenía anestesia persistente. Hubo hipoestesia objetiva en el 17% tras una genioplastia sin osteotomía sagital de rama y en el 40% cuando se añadía esa osteotomía, y ningún paciente la calificó de incapacitante.

Con los implantes, las cifras dependen del material. En una revisión sistemática de 39 artículos sobre implantes, con más de 3,104 pacientes hubo parestesia en el 0.4% con silicona y en el 20.1% con polietileno poroso. Fue la única complicación que difirió según el material. Cuando una cohorte de 80 pacientes comparó osteotomía e implante de frente, la alteración neurosensorial no difirió entre las dos (P = 0.137).

¿Qué resuelve cada opción? Las tres vías del aumento de mentón, comparadas

Las tres vías del aumento de mentón son mover el hueso, apoyarle algo encima o inyectar. La genioplastia mueve el hueso del mentón en cualquier dirección, un implante de mentón añade proyección anterior encima de ese hueso y un relleno de mentón añade una cantidad menor de lo mismo. Cada fila de la tabla parte de lo que se midió en el hueso, y la última columna recoge lo que se queda corto en ese caso.

Caso del mentónQué significaQué lo resuelveQué no lo resuelve
Mentón pequeño, mordida de clase I, déficit de pocos milímetrosDéficit solo sagitalRelleno como prueba previa, implante o avance deslizanteNada; lo que se decide aquí es la permanencia
Mentón pequeño con déficit mayorMás de lo que un implante corrige con resultados previsiblesAvance deslizanteUn implante grande; la comparación de 1990 de 76 pacientes consideró los implantes justificados sobre todo en pacientes mayores con microgenia de grado pequeño
Mentón pequeño con tensión labialEl músculo mentoniano trabajando para cerrar los labiosAvance deslizanteUn implante, según la serie de erosión de seis pacientes
Mentón largo, con exceso verticalDemasiado hueso entre el labio y el borde inferiorReducción vertical, retirando una tira horizontal de huesoTodo lo que añade; el relleno y los implantes alargan
Mentón corto, con deficiencia verticalPoca altura óseaAlargamiento vertical, deslizando el segmento hacia abajoUn implante, que añade hacia adelante y no hacia abajo
Mentón ancho o cuadradoAnchura entre los tubérculos mentonianosEstrechamiento con osteotomía en T, retirando la tira centralRelleno para “afilarlo”, que añade longitud; y la extracción de grasa de bichectomía y hundimiento a largo plazo, que queda por encima del mentón
Mentón asimétricoLínea media desviada, normalmente más débil a la izquierdaMover o rotar cada lado del segmento una cantidad distintaUn implante de serie, simétrico de fábrica
Mordida de clase II con resalteToda la mandíbula atrásValoración ortognática primeroUna operación de mentón como primera respuesta
Mentón que ya lleva rellenoProducto dentro del plano quirúrgicoDisolverlo primero, como en exceso de relleno en la caraAñadir más, u operar a través de él

¿Cómo elijo yo entre las tres en la consulta?

Yo decido a partir del hueso, y el hueso tengo que verlo antes en un estudio de imagen. En mi consultorio no nombro ninguna de las tres opciones hasta tener medidos los cuatro datos del mentón.

Las cuatro preguntas que le hago al hueso

Mido cuatro cosas en la fotografía de perfil y en la CBCT. Son la posición sagital del pogonion, la altura vertical del mentón, la anchura entre los tubérculos mentonianos y cuánto se desvía el punto del mentón respecto a la línea media. A todos los pacientes de genioplastia les tomo un cefalograma lateral o una CBCT. No opero solo con una fotografía, porque el corte se planifica en milímetros a partir de un conducto nervioso.

Después compruebo la mordida en el sillón: una clase I con mentón pequeño es un problema de mentón, y me corresponde resolverlo. Una clase II con resalte es un problema de mandíbula: lo digo tal cual y remito a valoración ortognática antes de ofrecer una operación de mentón como compromiso. Un mentón llevado hacia adelante bajo una mandíbula que sigue atrás cambia el perfil y deja la mordida igual.

Por último busco tensión labial, es decir, hoyuelos en la piel del mentón en reposo o al cerrar los labios. A un paciente con tensión labial no le pongo implante, por la serie de seis pacientes en la que esa tensión acompañó a la erosión progresiva; a ese paciente le ofrezco osteotomía.

Cómo hago la osteotomía y dónde va el corte

Entro por dentro de la boca, con una incisión intraoral en la mucosa del labio inferior. Dejo un manguito de músculo mentoniano unido al hueso, para volver a suturarle el músculo al cerrar. Antes de que la sierra se acerque al hueso, localizo y protejo los dos nervios mentonianos.

El corte horizontal lo marco en la CBCT al menos 7 mm por debajo del punto más bajo de cada agujero mentoniano, no 5. Mi razón es la serie de CBCT de 634 hemimandíbulas: a 5 a 6 mm el corte todavía cruza el conducto en aproximadamente una hemimandíbula de cada diez, y a 7.06 mm el riesgo baja a 2.5%.

Para un avance deslizante fijo el segmento con una placa escalonada de titanio y tornillos monocorticales, que se quedan salvo que se palpen a través de la piel o se infecten.

Para estrechar hago una osteotomía en T: el mismo corte horizontal, retiro una tira central vertical y junto y fijo las dos mitades. Según una serie de 117 pacientes operados con una osteotomía deslizante de estrechamiento, la genioplastia de estrechamiento se practica habitualmente en poblaciones del este de Asia. Las complicaciones menores fueron del 6.0% en esa serie, que usó un corte de estrechamiento distinto del mío.

El acortamiento vertical retira una tira horizontal de hueso, mientras que el alargamiento vertical desliza el segmento hacia abajo y deja el hueco para que lo rellene el hueso. Una asimetría se corrige moviendo cada lado una cantidad distinta, o rotando el segmento. En una serie guiada en 3D de ocho asimetrías la desviación del punto del mentón a los seis meses fue de 0.63 ± 0.19 mm. La mayoría de los mentones son más débiles del lado izquierdo.

Al cerrar resuspendo el músculo mentoniano al manguito. Lo hago a partir de lo que se midió en un estudio de 29 genioplastias intraorales: liberar el mentoniano aumentó la exposición del incisivo inferior una media de 1.88 mm, sobre todo tras la reducción vertical. La resuspensión es mi protocolo contra esa caída; ningún estudio ha comprobado si la previene, y yo no afirmo que lo haga.

Cuándo sigo poniendo un implante y cómo lo fijo

Pongo un implante de mentón solo cuando se cumplen cinco condiciones a la vez. Cuatro salen de la exploración: un déficit solo sagital de pocos milímetros, una mordida de clase I, una cortical basal gruesa en la CBCT y que no haya tensión labial. La quinta la pone el paciente, que rechaza la osteotomía después de escuchar las dos opciones.

Cuando lo pongo, va bajo, sobre el hueso basal, nunca sobre hueso alveolar. Tanto en la serie cefalométrica de 1976 como en el estudio de TC de 2024 se midió menos reabsorción con la colocación baja. Además lo atornillo. En una serie de 46 implantes de polietileno poroso fijados con tornillos esa fijación evitó el desplazamiento y no dejó huecos entre el implante y el esqueleto. En esos 46 casos no hubo ninguna infección.

El material lo decido con el paciente y con dos datos delante: 0.4% de parestesia con la silicona frente a 20.1% con el polietileno poroso. El otro dato es que en la TC la silicona salió más propensa a la reabsorción. Antes del consentimiento le digo a todo paciente de implante que el hueso de debajo se va a remodelar, normalmente solo en la superficie y sin síntomas. Le digo también que una radiografía del mentón cada pocos años forma parte de llevar un implante.

Cuándo el relleno es el primer paso y dónde se detiene

El relleno de mentón me sirve para que el paciente vea el resultado antes de decidir, y lo mantengo pequeño, hasta 1 o 2 mL. Va sobre el hueso, en la línea media, por debajo del plano de la arteria mentoniana ascendente, y nunca dentro del músculo mentoniano.

En 31 caras de cadáver esa arteria entraba en el mentón a 5.64 ± 4.34 mm de la línea media y a una profundidad de 4.15 ± 1.95 mm, es decir, dentro del plano muscular. El relleno colocado sobre el periostio queda por debajo de ella, y el que entra en el músculo mentoniano queda dentro de ese plano. Queda además en un músculo que se mueve cada vez que los labios se cierran, que es lo mismo que desplaza el relleno de los labios.

Se lo ofrezco al paciente que todavía no se decide por la osteotomía. Lo rechazo cuando el déficit pasa de unos pocos milímetros, cuando el problema es vertical, de anchura o de asimetría, y cuando ya hay relleno en el mentón, que entonces se disuelve primero.

Lo que el relleno consigue se ha documentado como un grado en una escala. Juvéderm Voluma XC quedó aprobado para el mentón el 15 de junio de 2020 según el comunicado del fabricante, y Restylane Defyne el 1 de febrero de 2021 según el comunicado de Galderma. Las dos son aprobaciones de la FDA.

En el ensayo pivotal de Voluma con 192 pacientes, el 56.3% de los tratados frente al 27.5% de los controles había mejorado al menos un grado a los seis meses, juzgado sobre fotografías. Cuando esos mismos pacientes se evaluaron en persona, hubo respondedores en el 91.8%, y el beneficio seguía siendo evidente a los doce meses.

El ensayo de Defyne con 107 tratados frente a 33 no tratados registró un 81% de respuesta en la semana 12 y un 74% en la semana 48. Un ensayo chino del mismo producto dio un 81% a los seis meses y un 61% a los doce. Un ensayo de un tercer producto con 150 tratados frente a 50 no tratados quedó en un 70% y un 54.67%. Cada cifra de relleno que cito es una tasa de respuesta, medida a los 6 y a los 12 meses sobre un grado en una escala, y no un milímetro de proyección. Ningún estudio ha comparado estas tres opciones en una sola cohorte.

¿Cuál de las tres le conviene a usted? Seis perfiles de consulta

Estos seis casos se repiten en mi consultorio, y en todos ellos empiezo por lo que mido y no por la opción con la que el paciente llegó.

Veintisiete años, déficit sagital de 4 mm, mordida de clase I, sin tensión labial, y quiere verlo antes de decidirse. Aquí el relleno sobre el hueso, de 1 a 2 mL, funciona como prueba previa. Le enseña un mentón más lleno durante meses y no cierra ninguna puerta, y la elección entre osteotomía e implante viene después, ya con esa información.

Treinta y tres años, déficit de 9 mm y piel del mentón que se marca con hoyuelos en reposo. Aquí el implante queda descartado por dos razones: el tamaño, que queda por encima del grado pequeño de microgenia en el que un implante resulta previsible, y el músculo mentoniano trabajando en contra. El avance deslizante resuelve los dos.

Treinta años, mentón ancho y cuadrado, y pide relleno para afilarlo. El relleno añade hacia adelante y hacia abajo, con lo que ese mentón se alarga en vez de estrecharse, y la anchura se resuelve con una osteotomía en T.

Cuarenta y un años, mentón largo y un tercio inferior que enseña demasiado diente y encía. El exceso vertical se resuelve retirando una tira horizontal de hueso, y nada de lo que se añade encima acorta un mentón.

Veinticuatro años, mordida de clase II con 7 mm de resalte, y pide un implante de mentón. Ese mentón probablemente está en su sitio sobre una mandíbula que no lo está, y la valoración ortognática va primero.

Cincuenta y dos años, implante de silicona antiguo, un escalón nuevo en el perfil y adormecimiento del labio inferior. Lo primero es una radiografía, y el plan es retirar el implante y hacer una genioplastia deslizante. En una serie de revisión de 98 implantes de silicona de mentón la reabsorción fue el motivo principal de revisión, y siete revisiones consistieron en retirar el implante y hacer una genioplastia deslizante, tantas como las que recibieron un implante a medida.

¿Cómo es la recuperación con cada una de las tres?

Tras una genioplastia lo que marca la recuperación es el adormecimiento del labio inferior y del mentón, y su evolución es conocida. La mayor parte del cambio sensitivo se resuelve entre el primero y el tercer mes. De 321 pacientes coreanos operados de genioplastia de estrechamiento y reducción vertical junto con un contorno mandibular, 87 tuvieron cambio sensitivo transitorio y todos se recuperaron en tres meses.

En un ensayo de boca dividida con 20 pacientes, con un lado de cada mentón tratado y el otro no, los dos lados todavía daban resultados distintos a los cuatro meses y habían convergido a los doce. Aproximadamente uno de cada diez conserva algún cambio objetivo al año: 17% en el estudio de pruebas sensitivas y de 7.4 a 12.5% en la revisión comparativa, y ninguno se comunicó como incapacitante.

Comparación de la recuperación a lo largo del primer año entre la genioplastia, el implante de mentón y el relleno de mentón, dibujada con dos reglas escritas en la propia figura: una barra abarca todo el periodo que cubre su cifra y un punto marca una sola comprobación en un momento concreto. En la fila de la genioplastia hay una barra que va del día 0 a los tres meses para el adormecimiento que el paciente nota, alrededor de 1 de cada 4, 87 de 321 pacientes operados de genioplastia junto con un contorno mandibular. Aparte, a los doce meses hay un punto para el cambio sensitivo que solo detectan las pruebas, alrededor de 1 de cada 10 y ninguno incapacitante: 17% en un estudio y de 7.4 a 12.5% en una revisión comparativa. La fila del implante de mentón lleva una barra que recorre el año entero para un problema menor surgido en cualquier momento de ese año, alrededor de 1 de cada 7, el 14.3% de 105 implantes intraorales de ePTFE, con edema prolongado, hipoestesia transitoria del labio inferior o asimetría leve. En la fila del relleno de mentón hay un punto en el día 0 para las molestias y el endurecimiento justo después de la inyección, alrededor de 4 de cada 5: dolor a la presión en el sitio de inyección en el 81.1% y endurecimiento en el 75.1% en el ensayo pivotal de Voluma. Una nota advierte de que cada fila cuenta un tipo de acontecimiento distinto, de modo que los porcentajes no se pueden comparar entre filas.

La unión ósea se comprueba con una radiografía a los seis meses, que es cuando se confirma la consolidación de la osteotomía en T. Sobre el material de fijación, en 262 pacientes con genioplastia dentro de una cirugía ortognática combinada no hubo que retirar ninguna placa de mentón, y el mentón fue el sitio de infección una sola vez. Para la genioplastia aislada no se ha publicado ninguna tasa.

Del lado del implante, 105 implantes intraorales de ePTFE seguidos un año dieron complicaciones menores en el 14.3%, todas ellas edema prolongado, hipoestesia transitoria del labio inferior o asimetría leve. Tras el relleno, el ensayo pivotal de Voluma registró dolor a la presión en el sitio de inyección en el 81.1% y endurecimiento en el 75.1%.

El calendario posterior a una osteotomía intraoral es mi protocolo, no un dato publicado: comida blanda una semana, cinta en el mentón una semana, y presentable a las dos semanas. Esas dos semanas son las que conviene planificar dentro de la estancia en Corea.

Mirada del cirujano

El mentón es un hueso, y un hueso tiene una posición. Un implante se apoya encima de ese hueso y no cambia esa posición. Yo muevo el hueso porque el tejido blando sigue al hueso movido mejor de lo que sigue a un implante, y porque el hueso que queda debajo de un implante se sigue remodelando mientras el implante esté ahí. En esta consulta, muchas veces la conclusión que más ayuda no es una operación: es que su mentón está bien y que la que está atrás es la mandíbula.

¿Qué riesgos tiene cada una de las tres?

La primera diferencia entre las dos operaciones está en la infección: los implantes se infectan con más frecuencia que las osteotomías. En 1,048 sitios de osteotomía de pacientes ortognáticos se infectaron 5, un 0.5%, uno de ellos un mentón, y no se retiró material de fijación por infección en ningún caso.

En las series de implantes aisladas las cifras son bajas. Hubo 1 infección, el 0.91%, en 110 aumentos de mentón con polietileno poroso, y ninguna en los 46 implantes de polietileno poroso fijados con tornillos de la serie de 2003. En un metaanálisis de 48 estudios y 4,139 implantes faciales la tasa global de complicaciones en todas las localizaciones fue del 10.7%. Sumando todos los estudios, quedó en 2.78% para la silicona, 2.48% para el polietileno poroso y 1.02% para la hidroxiapatita cálcica.

Frente a la osteotomía, los dos trabajos que lo midieron coinciden. En la revisión de 1,126 pacientes los implantes tuvieron tasas más altas de infección y de dehiscencia. En la cohorte de 80 pacientes la infección fue significativamente más alta con implantes (P = 0.028), y la satisfacción más alta tras la genioplastia (P = 0.001).

La reabsorción pasa a ser un riesgo cuando obliga a reoperar. En la serie de 98 pacientes con silicona, 24 tuvieron complicaciones y la reabsorción fue la principal, sola en 9 casos y junto con desplazamiento en 3. Retirar el implante está indicado cuando la erosión amenaza los dientes o altera la sensibilidad del nervio mentoniano.

El adormecimiento, en cambio, es más frecuente tras una osteotomía que tras un implante. En 200 genioplastias de un solo servicio francés hubo 6 complicaciones. Los autores enumeran desde la lesión nerviosa y el sangrado hasta la necrosis ósea, la lesión dental y la ptosis del mentón. Esta última es el descenso del mentón blando por debajo del borde inferior del hueso.

Con el relleno el riesgo es de otro tipo, el vascular, y hay dos oclusiones publicadas que muestran lo que pasa cuando el producto entra en un vaso. En una, el relleno entró en la arteria submentoniana y produjo una necrosis inminente del mentón y de la parte alta del cuello, tratada con cuatro pulsos de hialuronidasa en las primeras 24 horas. En otra, apareció livedo reticularis un día después de una inyección de mentón de bajo volumen, tratada con 2,850 UI de hialuronidasa a lo largo de 15 horas y resuelta el día 21. Según ese mismo informe, incluso volúmenes mínimos de relleno pueden desencadenar una oclusión vascular.

En el ensayo pivotal de Voluma, un participante de 192, el 0.5%, tuvo dos acontecimientos graves relacionados con el tratamiento, y los dos se resolvieron.

Cuatro cosas siguen sin saberse. Nadie ha comparado las tres opciones en una misma cohorte para ver si difieren. Tampoco se ha publicado la tasa de retirada de placa después de una genioplastia aislada. Del relleno de mentón se ignora qué hace más allá de aproximadamente un año. En una revisión sistemática de 2026 con 11 estudios y 876 pacientes el seguimiento medio fue de 12.8 meses, y los autores calificaron de desconocidos los resultados a largo plazo. Y si ese relleno migra no lo ha medido ningún estudio.

¿Qué preguntar antes de elegir producto?

Pregunte en qué dirección tiene que moverse su mentón, y cuántos milímetros, antes de preguntar qué producto le encaja. Un mentón que necesita avanzar 4 mm, uno que está 3 mm demasiado largo, uno demasiado ancho y uno que cae fuera de la línea media son cuatro problemas distintos. Solo el primero de los cuatro se resuelve añadiendo algo al hueso.

Tres preguntas ordenan esa consulta: si la mordida es de clase I, y qué plano está desviado y por cuántos milímetros en un estudio de imagen. La tercera es si los labios cierran en reposo sin que trabaje el músculo del mentón.

Nombrar un producto antes de saber en qué dirección y cuánto hay que mover el hueso es elegir del catálogo disponible en lugar de elegir a partir del estudio de imagen. En esa elección empieza la diferencia entre un resultado natural y uno que se nota.

Escrito por el Dr. Yongwoo Lee, médico especialista en cirugía plástica con certificación de especialidad coreana, enfocado en anatomía facial y procedimientos estéticos, en VIP Plastic Surgery, Corea del Sur.

Preguntas frecuentes sobre la cirugía de mentón

¿Es mejor la genioplastia que un implante de mentón?

En la mayoría de los casos, sí: la genioplastia mueve el hueso en cualquier dirección, mientras que un implante solo añade proyección hacia adelante. En la revisión de 1,126 pacientes con microgenia el tejido blando siguió al hueso al 85% tras la osteotomía y al 66% tras el implante.

¿Un implante de mentón provoca pérdida de hueso?

Normalmente algo, y normalmente superficial. Más de la mitad de 85 pacientes con implante de silicona mostraron absorción en radiografías de seguimiento, y la revisión de 28 estudios encontró medias por debajo de 2 mm dentro de los cinco años. Es un hallazgo de imagen antes que un síntoma.

¿Esa reabsorción es peligrosa?

Rara vez lo es: en esas series el perfil no cambió y ningún paciente tuvo síntomas. La erosión progresiva, la que llega a amenazar las raíces dentales, está documentada solo en pacientes con tensión labial.

¿Cuánto dura el relleno de mentón?

Ningún ensayo midió la duración. Lo que midieron fue la tasa de respuesta: con Restylane Defyne el 74% seguía respondiendo en la semana 48, y a los doce meses un ensayo chino dio 61% y otro producto 54.67%. La cifra de dos años que circula sobre Voluma corresponde a la mejilla.

¿El relleno puede estrechar un mentón ancho?

No puede, porque el relleno añade volumen, y un mentón ancho inyectado en la punta sigue igual de ancho y además queda más largo. Estrecharlo pasa por retirar una tira central de hueso.

¿Un implante puede corregir un mentón largo?

No, porque un implante añade al hueso y no puede acortarlo; un mentón largo necesita reducción vertical. En 40 casos hechos junto con un retroceso mandibular esa reducción fue esqueléticamente estable a los 12 meses.

¿Se pierde sensibilidad en el mentón después de una genioplastia?

Muchos pacientes la pierden un tiempo: entre 321 pacientes coreanos, 87 tuvieron adormecimiento transitorio y todos se recuperaron en tres meses. Al año las pruebas sensitivas encontraron hipoestesia leve en el 17%, ninguna incapacitante.

¿Hay que quitar la placa después de una genioplastia?

Rara vez, y solo la retiro si se palpa a través de la piel o si se infecta. En 262 pacientes de cirugía ortognática combinada no se retiró ninguna placa de mentón, y para la genioplastia aislada no se ha publicado ninguna tasa.

¿Un implante de mentón es permanente?

El implante sí lo es; el hueso de debajo no se queda igual. Se remodela mientras el implante esté ahí, con una media por debajo de 2 mm en la mayoría de los estudios con menos de cinco años de seguimiento. En una serie pediátrica el hueso volvió a crecer después de la retirada.

¿Se puede quitar un implante de mentón y hacer una genioplastia?

Sí, y es una de las revisiones más habituales. En una serie de 98 pacientes con implante de silicona, 7 de los 24 que necesitaron revisión pasaron por la retirada del implante y una genioplastia deslizante.

¿Necesito cirugía de mandíbula en vez de cirugía de mentón?

Lo responde la mordida: una clase I con mentón pequeño es un problema de mentón. Una clase II, con los dientes inferiores muy por detrás de los superiores, es un problema de mandíbula, y una genioplastia no lo corrige.

¿El relleno sirve como prueba antes de la cirugía?

Sirve, y solo para un déficit sagital pequeño. Un aumento de mentón sin cirugía con 1 a 2 mL sobre el hueso muestra un mentón más lleno durante meses, suficiente para elegir después entre osteotomía e implante. No permite anticipar un estrechamiento, un acortamiento ni la corrección de una asimetría.

¿Qué es una osteotomía en T?

Es la genioplastia de estrechamiento. Un corte horizontal libera el segmento inferior del mentón, se retira una tira central vertical, y las dos mitades se juntan y se fijan. Entre los 321 pacientes coreanos operados de genioplastia de estrechamiento y reducción vertical por esa vía no se comunicaron complicaciones graves, y el adormecimiento transitorio de 87 de ellos se resolvió en tres meses.

¿Cómo sé si tengo el mentón pequeño o la mandíbula atrás?

Muerda con las muelas juntas y mírese los dientes de delante. Si los inferiores quedan muy por detrás de los superiores, lo que está atrás es toda la mandíbula. Si los dientes encajan con normalidad y el mentón sigue pareciendo débil, el mentón mismo es pequeño.

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Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional médico calificado antes de tomar cualquier decisión sobre procedimientos quirúrgicos o no quirúrgicos.

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